El proyecto desarrolla una silla de ruedas personalizada con una interfaz de comunicación para pacientes con discapacidad motriz severa. Busca mejorar su autonomía mediante una solución que integra diseño mecánico, electrónica y software. La aplicación incluye perfiles personalizados y opciones de control en evaluación, adaptadas a cada usuaria. Para Emilia se consideran EMG, sensores FlexiForce o un panel táctil/joystick manejado con el pie. Para Gabriela se plantea un sistema de seguimiento ocular con cámara infrarroja. Estas opciones permitirán navegar la interfaz mediante gestos, presión o mirada. Además, se diseña una estructura ligera, ajustable y ergonómica que facilite el uso diario y reduzca la carga del cuidador. El proyecto propone una solución accesible y adaptable a las necesidades reales de las usuarias.
Innovación en productos y servicios